Rotulación

La importancia de la rotulación en las tiendas

¿Por qué es importante la rotulación en tu comercio o punto de venta? Porque es la manera que tiene una tienda para mostrar su imagen de marca al cliente, para que éste se familiarice con ella, y la tenga presente en su mente como marca de referencia. Una manera de que te reconozcan con el lanzamiento de campañas publicitarias y de atraer a nuevos clientes. 

Con el paso de los años, la rotulación se ha convertido en una herramienta de marketing necesaria para cualquier establecimiento y negocio. Pero para que estos cumplan con su objetivo de visibilidad y atraer la atención del cliente o potencial cliente, tienen que ser efectivos (a lo que mensaje se refiere), llamativos y atractivos. 

Trade marketing

Ventajas de la rotulación en las tiendas

Reconocimiento de marca 

La rotulación es lo que permite a un consumidor reconocer una marca. Es la manera de destacar del resto de negocios de una misma calle o centro comercial. El objetivo de esta rotulación es conseguir que el cliente te reconozca para que decida entrar en tu tienda. 

Además, la rotulación es lo primero que se ve, al igual que el packaging en los e-Commerce, la rotulación es la primera impresión que tienen los clientes de la marca si no han tenido contacto con ella, por tanto, será necesario que la rotulación vaya asociada a la actividad que estás desempeñando. 

Publicidad indirecta 

La rotulación llamativa hará que los potenciales compradores se fijen en la marca y esto conllevará a que se pregunten qué ofreces. Por tanto, o bien entrarán o te buscarán más tarde por internet para conocerte un poco más. 

La rotulación como elemento decorativo

Un rótulo también puede ser un elemento decorativo. La ventaja de la rotulación es que puede ponerse sobre cualquier superficie, y tanto en el interior como en el exterior. Es por eso, que el diseño de este será de suma importancia. 

Una manera de fidelizar clientes 

Como ya hemos comentado, un rótulo es la forma perfecta para mostrar tu marca a los consumidores. A medida que esta se vaya posicionando en su mente, irás fidelizando clientes. Si los compradores no te ven o no te identifican por el nombre o logo de la marca, que es lo que se suele mostrar en la rotulación, será muy difícil captar clientes y por contra, fidelizarlos.

Requisitos para que un rótulo sea efectivo

  • Valores de la marca: Un rótulo se debe diseñar teniendo en cuenta la filosofía y valores de la marca y  la empresa. Para ello, es importante que sea coherente con tu imagen, así como, tener unos colores determinados, tipografía, formas y una misma línea creativa. 
  • Único y original: Lo que pretende un rótulo es diferenciarnos de la competencia, para ello, los colores juegan un papel fundamental, porque es lo que llama la atención al usuario. Pero cuidado, si tus colores son similares o iguales a los de otra marca, la tipografía y la forma serán fundamentales para diferenciarte. 
  • Diseño atractivo, llamativo e integrado con tu marca: Estas son las bases para que los compradores puedan asociar el rótulo con tu marca. Pero que sea llamativo no significa excederse, a veces las líneas finas y elegantes son mejores que los colores fluorescentes y líneas gruesas. 
  • Diseño pensado para tu público objetivo: Piensa a quién te diriges, puesto que esto influirá directamente en la composición, las formas, el mensaje y los colores. 
  • Ten en cuenta dónde vas a instalar el rótulo: Para que una rotulación quede bien, es importante que se integre con el entorno y el espacio donde vas a ponerla arquitectónicamente hablando. Quizás no es posible ponerlo en la fachada, es por eso, que se tendrán que encontrar alternativas para que igualmente llame la atención del usuario.  
  • Los materiales: Los rótulos deben estar hechos con materiales específicos para exterior, con el fin de asegurar su durabilidad a pesar de los cambios climáticos. 

La rotulación será lo primero que verán tus potenciales clientes y la imagen de marca que tendrán los ya compradores. 

Branding y packaging

Branding y packaging, ¿qué influye más en la decisión de compra?

Las motivaciones que sentimos cuando efectuamos una compra son variadas y algunas veces obedecen a razones puramente racionales (compro atún porque necesito atún) y otras veces el mecanismo se da irracionalmente (compro este libro porque me gusta su portada y el argumento es interesante). Los profesionales del marketing saben nadar en estas dos aguas. Se trata de vender el producto remarcando tanto su necesidad, su uso, como su valor intangible, aquello que lo diferencia de los demás y que hará que el consumidor lo escoja frente a los de su competencia.

El branding sirve, en gran medida para vender ese valor intangible: el valor de la marca. El packaging, todo aquello que envuelve y que, en cierto modo, da forma al producto, es una extensión del branding, su conceptualización física.

Branding y packaging, ¿qué influye más en la decisión de compra?

El proceso de compra por fases

Cualquier proceso de compra cumplirá cuatro fases:

  • Concienciación: Cuando el consumidor/usuario se da cuenta de que necesita algo muy concreto para solventar un problema o carencia (tanto sea por comprar una lata de atún como para comprar un libro).
  • Investigación: El consumidor/usuario investigará sobre qué productos ofrece el mercado que mejor le van a servir para solucionar su problema o carencia.
  • Decisión: En esta fase el consumidor/usuario ya ha recorrido el mercado, ya sabe qué productos o servicios le pueden solucionar el problema o carencia, hace una comparativa y toma la decisión que mejor le conviene.
  • Acción: La compra en sí misma.  

El branding lo envuelve todo

Cualquier empresa que empiece hoy en día a desarrollar una idea de negocio, los productos o servicios que irán asociados a ella tendrán unas necesidades y valores. Partimos siempre de algo que creemos que hará un bien a la sociedad, sea un nuevo software para controlar los accesos como una nueva marca de patinetes eléctricos. Esta necesidad, pero,                        vendrá asociada a unos valores de marca intrínsecos que desde el equipo creemos que darán entidad a los productos y que nos posicionarán en el mercado. Sostenibilidad, lujo, espiritualidad, inclusivos, de uso compartido, etc. Vivimos en la era de los valores y conectamos con los demás a través de estos.

La mejor estrategia de marketing es aquella que llega de manera directa a su target y transmite su mensaje de manera que permanece en la cabeza del consumidor. El branding sirve en gran medida a este propósito: trata de transmitir los valores intrínsecos a la marca para llegar a aquellos que sabemos que se van a alinear con nuestro posicionamiento. A través de redes sociales, medios digitales u otros medios lanzamos contenidos de todo tipo: Artículos, videos, tutoriales, podcasts, etc. Todos con una finalidad: Hablar de quienes somos y qué hacemos. No se trata tanto de vender de manera directa el producto, sino de saber contarlo. En este sentido, el storytelling es uno de los últimos aliados del branding que mejor funcionan. 

Volviendo al proceso de compra y sus cuatro fases, el branding está presente en dos de ellas: La investigación y la decisión. El branding sirve en primera instancia para dar a conocer la marca y los valores asociados a esta. El branding, pero se transmite a través de sus productos. Así que si vendemos atún, pero este ha sido almacenado en aceite durante horas y su sabor es especial, entonces lo equiparamos a un producto gourmet. Este producto, pero formará parte de nuestra marca de productos gourmet. Y este será nuestro valor de marca. Por eso nuestra marca siempre transmitirá todos los mensajes, contenidos y diseños pensados para transmitir una sensación de marca gourmet. 

El packaging en el branding

La identidad visual de cualquier producto servirá también a los objetivos del branding: Transmitir los valores de la marca. Pero al mismo tiempo dará información del producto en sí mismo. En este sentido, el diseño de cualquier packaging deberá obedecer a estos dos propósitos. 

Volviendo a la lata de atún gourmet, para diferenciarnos de las latas de atún convencionales, en vez de utilizar estos envases de latas metálicas que van de tres en tres unidas y envueltas por un cartón, optaremos por un tarro de cristal y una etiqueta con los colores, el logo y la identidad corporativa de la marca (pensada y diseñada para transmitir estos valores de calidad y excelencia). El packaging informa del producto (el tarro de cristal transparente descubrirá el trozo de atún macerado en aceite) así como es una extensión del branding.

Si hablamos de un libro, cuya adquisición puede ser más irracional, el packaging en este sentido tendrá una gran función. Un libro no acostumbra a estar envasado, pero igualmente obedece a las mismas reglas de marketing que el packaging de una lata de atún. Y lo hace a través de su cubierta. En primer caso, no es lo mismo un libro publicado por Alfaguara que por Planeta. Unos libros serán más gruesos, con tapa dura y otros más pequeños de tapa dura, unos tienen las cubiertas con una especie de marco naranja y luego tienen una serie de dibujos, los otros sus portadas vienen con fotografías o diseños artísticos. Además está la faja, este papel añadido que abraza todo el libro donde normalmente se pone una cita promocional. Tanto la portada como la faja nos podrá dar información tanto del libro en sí como de la editorial a la que representa. 

La decisión de la compra

El branding principalmente afecta a las tres primeras fases del proceso de compra. Pero si conectamos la estrategia del branding a la de Inbound Marketing logramos desarrollar una estrategia que alinea todos los departamentos relacionados con el producto (diseño, venta,  marketing y comunicación, y atención al cliente) y crea una estrategia de marketing circular donde el branding no es solo una estrategia de compra sino también de fidelidad. 

Pero en la compra en sí, la acción se realiza en último momento en la tienda, física u online. Allí el consumidor decidirá por una serie de últimos estilos si opta por una compra u otra. Estos estímulos los dará en gran medida el packaging del producto. Cuando dudemos entre un tarro de atún gourmet u otro, o entre el libro de Planeta o Alfaguara, el packaging (entre otras variables como es el precio o la posición del producto en la tienda) podrá ser determinante para comunicarnos aquel aspecto realmente diferencial que conectará con nosotros, los consumidores.

Importancia del punto de venta en farmacia

Todo lo que debes saber sobre Puntos de Venta en Farmacias

Una farmacia siempre ha sido un comercio donde el trato con el cliente debe ser muy cuidadoso. La proximidad con los clientes es básica y la empatía es el valor más valorado para cualquiera que busca un medicamento o asesoramiento farmacéutico. Estas deben ser las cualidades del un buen farmacéutico. Pero en el siglo XXI, no solo importa el trato del farmacéutico. El local en sí, el espacio donde su ubica o su distribución espacial cada vez importan más

Hay muchas farmacias en la ciudad y cada una debe mostrar su mejor aspecto así como su diferencia. Las hay que son más espaciosas, otras con varios pedestales con promociones llamativas, algunas que desprenden un agradable olor, y otras con un hilo musical. Todas estas características están pensadas para que den la mejor experiencia posible al cliente. Y nada está pensado al azar. El marketing en el punto de venta de las farmacias es clave para lograr aumentar las ventas. 

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Plan de marketing para una farmacia

Para que la farmacia sea un lugar de paso constante y para que, mes a mes, se puedan aumentar las ventas, hay que diseñar antes un buen Plan de Marketing. Este plan analizará bien el tipo de negocio que tenemos, su ubicación, el target del cliente, etc., es decir, si la farmacia está ubicada en una zona económicamente estable, nos podríamos especializar en productos de dermocosmética de alta gamma; o si estamos en un barrio con mucha natalidad, debemos disponer de un buen surtido de productos de puericultura. 

El Plan de Marketing deberá tener en cuenta las cuatro “ps”:

  • Producto: Especializarse en un producto adecuado para el cliente tipo y buscar los proveedores de las marcas que puedan ofrecer el mejor surtido.
  • Precio: Decidir los precios de venta. Hay que tener en cuenta el coste de la adquisición del producto, lo que se lleva la marca y luego decidir nuestro margen de beneficio. El precio también nos ayudará a diferenciarnos de nuestra competencia.
  • Exposición (el placement en inglés): Una de las partes más importantes: Cómo mostramos nuestros productos en la farmacia. Aquí es donde entra el Trade Marketing, una figura vital para el marketing en farmacias, pues será quien podrá diseñar los lineales, pedestales y puntos de exposición más idóneos para promocionar los productos. El objetivo es que el cliente pueda ver de manera rápida y sencilla toda la oferta de productos y ayudarle a seleccionar según sus necesidades.
  • Promoción: Íntimamente relacionada con el placement, la promoción de ciertos productos deberán buscar su máxima exposición para que el cliente las visualice fácilmente. Las promocionales pueden ser por productos de primera necesidad (un 2×1 en pasta dentífrica) o estacionales (promoción de antihistamínicos en primavera para paliar los efectos de las alergias).

Claves para el éxito en el punto de venta de la farmacia

Gran parte de nuestras estrategias de marketing se centrarán en hacer atractivo nuestro punto de venta para la venta de los productos. Lo primero es crear una imagen corporativa única y diferencial que con un logo y un lema resultón (términos como farma, salud, etc. son muy usados) logre posicionar la farmacia.

Otra de las claves es la organización de los lineales. Antes de nada hay que analizar cuántos y qué van a incluir estos lineales, pues pueden llegar a suponer una inversión de miles de euros. De la misma forma que los productos llenan los lineales según un orden y una coherencia expositiva (no mezclar productos para los pies con los de la boca), también se debe pensar en los escaparates, aquellas zonas expuestas al exterior, o los pedestales que se colocarán en el interior del comercio. Cada escaparate ha de marcar una diferencia. Cuidar bien el cromatismo de estos o añadir decoración estacional (Navidad, Halloween, etc.) llamará la atención de los clientes.

Hay que cuidar mucho los colores de la farmacia, otro aspecto que ayudará a diferenciar el local frente a su competencia. Hay farmacias blancas, con mucho espacio y una luz más bien aséptica; otras con mobiliario más vintage, con tonos marrones. El diseño del mobiliario y el color de las paredes también dirá mucho del tipo de farmacia que es. 

Pero que las cosas estén bonitas, que todo luzca y que los productos estrella estén bien vistosos, no debe ser más importante que la comodidad de los clientes. Es decir, que todo esté dispuesto para que el cliente pueda coger el producto seleccionado sin complicaciones o que no haya demasiados pedestales o puntos de exposición que dificulten el tránsito del cliente. 

Otro de los puntos más importantes que los Trade Marketing de las farmacias valoran más es el Neuromarketing. Es decir, crear ambientes estimulantes para el cliente que le aporten una sensación de bienestar que otros locales no tienen. El profesional deberá saber cuál es la mejor manera de estimular los cinco sentidos para conseguir más ventas. Los estímulos entran en un 55% por los ojos, un 18% por el oído, 12% por el olfato, 10% por el tacto y 5% por el gusto. Así pues hay que apostar por impregnar el local de aromas agradables, suaves y frescas que le quiten el olor a química que tenían las antiguas farmacias. O apostar por un hilo musical agradable que transmita la calma que impera en una farmacia. 

Al final, lo que busca cualquier profesional de marketing del punto de venta de cualquier farmacia es crear la mejor experiencia de usuario del cliente para que termine siendo un cliente fiel. Eso sí, aunque la comodidad y la belleza del local sea muy importante, al final lo que más se valora es el trato cercano del farmacéutico.